Cap. 113: ¡Despierta! ¡No me hagas esto ahora!
Grace y Dominic estaban fundidos en un abrazo sobre el sofá, apretándose uno al otro. Ella tenía la cabeza sobre el pecho de él, sintiendo los latidos acompasados del corazón de Dominic, mientras él inhalaba el delicioso aroma del cabello de ella, de pronto esa paz que ambos compartían fue interrumpida.
—¿Crees que los niños acepten que me mude con ustedes? —preguntó Dominic. Su mano recorría el brazo de Grace en una caricia lenta.
—Tenemos que explicarles —respondió ella, buscando sus ojos—.