CAP. 239: EXTRA-11
Sabiendo que presionarla en este momento solo la alejaría más, Dimitric aceptó la tregua. Le daría el espacio que pedía para procesar la tormenta. Sin embargo, en su mente, el juego de seducción apenas estaba comenzando.
Durante esos quince días, San Francisco se convirtió en el escenario de una persecución silenciosa, elegante e implacable.
Danna intentó refugiarse en su trabajo, en la rutina acelerada de la oficina y en las noches solitarias de su departamento. Pero Dimitric no le dio tregua.