De humana a esclava, una mente consiente atrapada en su propio cuerpo sin poder hacer absolutamente nada. Recluida en un frío sótano con tres chicas más en las mismas condiciones deplorables, con marcas de mordidas en sus muñecas, cuello y otras partes de sus cuerpos, sin voz, ni emociones más que los gritos en sus cabezas pidiendo a sus captores que se detengan o que terminen con sus vidas de una vez por toda.
Ninguna podía hacer el más mínimo intento de escaparse, ya que sus cuerpos solo obed