La mujer entrecerró los párpados, como si eso la ayudara a examinarlo mejor, y se adelantó unos cuantos pasos hacia él con las manos entrecruzadas tras la espalda. Duncan logró mantenerle la mirada, pero fue una tarea difícil. Si pudiera, perfectamente podría suplantar a los rayos láser de la era moderna. Tenía la sensación de que veía directamente hacia su alma. Que lo conocía más que nadie pese a que él ni siquiera sabía cómo se llamaba. Era una anciana extraña.
─¿Y por qué haría eso, joven D