Pandora Muller
Cinco, cuatro, tres, dos, uno... los fuegos artificiales iluminan el cielo asunceno en el comienzo de un nuevo año.
La algarabía es mucha, hay gente abrazándose unas a otras, entre risas y gritos, todos muy felices.
—¡Felicidades, amiga! —Lucy, quien se encuentra a mi lado, me abraza. —Que este año te traiga muchas sorpresas y felicidad.
No creo que su deseo se cumpla, pero aun así agradezco que me desee algo tan bonito e intente levantarme el ánimo cuando sabe que todo me cuesta