Narrador omnisciente
Norman toca el timbre y no pasa mucho hasta que la puerta se abre y Dora se tira a sus brazos. Estaba llorando, lo sabe por sus suaves espasmos a pesar de que no puede ver su cara.
No pregunta nada, solo cierra la puerta y camina con ella en brazos hasta su habitación, donde se acuesta y la coloca en su pecho.
Por algunos minutos, ninguno dice nada. Norman solo acaricia su cabello y su mejilla. Dora tiene los ojos cerrados, pero no se encuentra dormida. Disfruta de ese toqu