A pesar de que Alex me dejo una suma importante de dinero y esto nos permitiría vivir tranquilamente por quizás toda nuestra vida, preferí iniciar un negocio local, de esta manera evite de que los vecinos pensaran algo malo de mí.
Este año el pequeño Alex comienza la primaria, pase dejando en el colegio y luego pase por la tumba simbólica de Alex y Amelia.
—Estos años para mí no han sido fácil, saber de qué no cuento con alguien más, tener a alguien conversar, no es lo mismo —dije en voz alta.