Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Sam.
Miro las calles hasta que el carro se detiene, nos bajamos y entramos en el hotel, apenas estuvimos en el elevador, me quito los tacones, Lorena se mantiene callada, al llegar a nuestro piso, entramos a la habitación en donde tiro los tacones lejos haciendo que el tacón de aguja se rompiera.
— ¿Estas…?
— Molesta y enojada, o sea como se le ocurren a esos viejos a decir que nos veremos un club de golf para







