No tenía a dónde ir. Evitar la empresa era mi deseo, no quería enfrentar los murmullos sobre Eduardo y su prometida Megan, y mucho menos verlos expresarse cariño delante de mí. Aunque ella lo ignore, no puedo simpatizar con esa mujer; compartimos al mismo hombre.
Ir a casa de mis abuelos despertaría sospechas; no soy buena ocultando mis sentimientos. Además, mi abuela se recupera de salud, y no deseo añadirle preocupaciones. La última cosa que quiero es convertirme en una carga para ella.
Mi mad