Capítulo XXXII. Una propuesta con condiciones parte 2.
Roy.
Cuando entré en el restaurante, mientras mi asistente Fletcher Gordon me esperaba fuera, en el Mercedes de lujo, junto a Consell, mi chofer, busqué con la mirada, para ver donde se encontraba la problemática de Ailan Caroline Miller.
El metre no me puso problema, sabía quién era yo, seguramente conocería a la mayoría, de los altos empresarios de Londres, como a la mitad de los millonarios que habían asistido, alguna vez, al restaurante de lujo, con varias estrellas Michelin, “El Mirador