Capítulo XLIII. Primera cena de dos rivales parte 2.
Roy.
- “Me alegro de que los arranques estúpidos de testosterona les haya servido para algo, Alfa, pero ahora, quítate la camisa.”- me dijo Hanna, si tan siquiera darse cuenta de los que estaba insinuando con ese todo de voz, sabía que quería revisar si tenía otro golpe en el cuerpo, pero no puede evitar picarla para ver si estalla.
- “¿Pero lo quieres hacer ahora?, ¿aquí, con el personal de serv…?”- le dije intentando parecer sorprendido.
La cara que puso cuando yo le dije estas palabras,