Capítulo LIII. Deseo, fuego, hielo y pérdida de control. Parte 2.
Roy.
- “¿Como era que no me cansaba de su sabor? ¿Cómo era posible que no me cansara de saborearla?”- pensaba mientras la tenía delante de mí, expuesta con una pierna sobre mi hombro, gimiendo descontrolada, agarrada a mi cabello y mis hombros, fuertemente.
Ya había conseguido arrancarle un par de alucinantes y sentidos orgasmos, y aun así no me había detenido para que se recuperara. Sólo cuando sentí que sus piernas se debilitaban, la sostuve con mis manos en sus caderas mientras me incorporab