Punto de vista de Avery
Me desperté con las sábanas pegadas a la espalda y el corazón martillándome contra las costillas.
La habitación todavía estaba a oscuras. Gideon dormía a mi lado. Solo había sido un sueño.
Y sin embargo...
Sabía que no lo era.
Conocía estos sueños. Los proféticos, cargados de un simbolismo que a veces tomaba años desentrañar. Pero siempre tenían razón. Siempre había algo en ellos que señalaba a un lugar en mi futuro, un lugar al que tal vez no quería mirar.
Este era