—¿Piensas huir de nuevo? —preguntó—. Porque si vas a irte, hazlo ahora. Antes de que le rompas el corazón por completo de una manera de la que no pueda recuperarse.
Tragué saliva.
—No me voy a ir.
Las tres intercambiaron miradas. La loba más baja preguntó:
—¿Cuándo volverás a ser Luna?
La pregunta me tomó con la guardia baja. Dudé, con la mente a mil por hora intentando idear una respuesta. Era algo que se me había pasado por la cabeza muchas veces, por supuesto, y era algo en lo que no q