Punto vista de Alfa Gideon
Regresamos a la casa algún tiempo antes del amanecer, tropezando por la puerta trasera medio vestidos y riéndonos como cachorros que se cuelan después del toque de queda. Recordaba haber acompañado a Avery a su habitación, haberla besado una vez más y luego haberme obligado a ir a mi propia cama, aunque en verdad quería llevarla conmigo.
Eso duró unos diez minutos antes de que ella llamara a mi puerta.
Abrí para encontrar a Avery de pie en el pasillo, retorciéndose