—¿Qué quieres hacer?
Lo que quería hacer era regresar adentro, encontrarla y hablar con ella. Quería saber dónde había estado, cómo había sobrevivido, qué había estado haciendo durante diez años. Quería saber por qué nunca había regresado, por qué había dejado que yo buscara en ese río, por qué se había parado allí en ese patio, me había mirado a los ojos y luego se había dado la vuelta.
Tenía muchas preguntas. Las de toda una década.
—No parecía feliz de verme —aseguré.
Tegan no respondió a