Punto de vista de Avery
El momento en que entramos al salón de banquetes, sentí que el corazón se me subía a la garganta. Vacilé en la entrada, escaneando a la multitud.
—¿Nerviosa? —preguntó Sebastian, todavía mirándome desde arriba con esa encantadora sonrisa suya.
Me rasqué la cabeza.
—Voy a eventos en las tierras humanas todo el tiempo. Pero... ha pasado mucho tiempo desde que asistí a un evento de hombres lobo.
Tan pronto como pronuncié esas palabras, me encogí, arrepintiéndome de ella