Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe aferro contra la almohada entre mis brazos sin poder controlar mis lágrimas.
—Va a estar todo bien —me susurra María acariciando mi cabello—, ¿Estás llorando por ese viejo casado?
—¿¡Casado¡? —me levanto de golpe asustando a María.
—Sí —ella me mira con confusión—, Pensé que ya lo sabías, él está casado y hasta tiene un hijo, pero lo extraño es que muchas veces se quita su anillo de matrimonio, debe ser porque no quiere a su mujer.
—Y claro… por eso busca a







