El dolor que sentía ahora mismo era indescriptible, cuando empecé a tener contracciones en lo único que pensaba era como iba a nacer nuestra pequeña, ¿nacería como un lobo? Por lo que me planteé dar a luz en la manada de Jace, pero él rápidamente me saco de la duda.
Nacían como humanos.
Ir al hospital me hacía sentir mucho más segura, por algo la medicina había avanzado a lo largo del tiempo.
—¿Cómo te encuentras Aria? —Me pregunta mi ginecóloga, entrando a la habitación, mientras yo me encon