Maitê Moreli
La pregunta que me hizo, sobre si no me había alegrado al verlo, quedó sin respuesta. No sabría decir si Hunter estaba siendo cínico o si simplemente estaba confuso, después de haber dormido durante un año.
—Tráiganle agua —ordenó Hunter con firmeza, al notar que no me encontraba bien.
Rápidamente, un empleado trajo un vaso de agua. Al cogerlo, mis manos temblorosas delataron el estado de todo mi cuerpo. Me llevé las manos al rostro y empecé a llorar.
—Parece alterada —comentó Hunt