Léa Mascarenhas
La amistad es como una hermandad. Y, a veces, necesitamos hacer lo que nuestro amigo no se atreve. Estaba claro. Invisible, quizá, pero evidente: May no quería estar aquí.
Ella ni siquiera se dio cuenta, pero se enamoró del otro. De Hunter. El que no vale nada es Edward. Siempre desconfié de él. Todo era demasiado perfecto, aparecido de la nada en su vida. En cambio, Hunter… me cayó bien desde el primer momento.
Pensé en salir por la ventana. Caminé por el borde del balcón hasta