Maitê Moreli
Entré en la propiedad, subí directamente a la habitación y, esta vez, él estaba allí. Con el rostro tomado por el odio y completamente fuera de sí.
—No voy a decir mucho porque no quiero escándalos. ¿Ya hablaste con tu madre? —preguntó.
—Aún no he tenido oportunidad. Pero hablaré con ella más tarde —respondí, incómoda, deseando que Edward saliera cuanto antes de la habitación.
—Escúchame bien, May. Más te vale hablar con ella lo antes posible. O voy a hacer una desgracia. Llevo var