Maitê Moreli
—¿De verdad vas a pasarte todo el viaje de morros y contestando con monosílabos? —preguntó Hunter, relajado en el asiento del avión, con las manos entrelazadas bajo la nuca.
—¿Cómo querías que estuviera? Mi madre está convaleciente y me alejaste de ella —repliqué, contrariada.
—Precisamente porque se está recuperando no la he traído en este viaje. Es mejor que se restablezca primero.
—Deberías haberme dejado con ella —fui directa.
—¿Y yo habría viajado solo? Nana-nina-no. Una