Narrado por Luisa
Debería llorar, entrar en desesperación por la situación en la que me estaba encontrando — desnuda, atada, a merced de su tacto. Pero no.
Y me odié por eso.
El ruido de la taza de porcelana cayendo al suelo me sacó de mis pensamientos perturbadores.
Dominic la había tirado al suelo.
Subió encima de mí, quedando entre mis piernas, pasando sus brazos a cada lado de mi cabeza. Su cuerpo bien formado estaba sobre mí y sus ojos verdes me miraban con tanta intensidad que me arrancab