Narrado por Luisa
Miré a Dominic con preocupación, confundida por su comportamiento. No se descontrolaba fácilmente, no cuando el asunto tuviera que ver con su trabajo o con la mafia italiana.
Y por eso, en medio de la sala de entrada de la mansión a la que acabábamos de entrar, me preguntaba qué estaba pasando.
¿Por qué estaba tan inquieto e irritado?
Me agarré de sus hombros, acercándome a él, poniéndome en la punta de mis tacones altos para mirar más profundamente en sus ojos verdes, lo sufi