Narrado por Luisa
Después de haber conseguido tomar un cabello de Ricardo con la ayuda de Alicia, aquí estaba yo tomando un té en la mansión tranquilamente.
No pude evitar sonreír al ver a Alicia comer un pedazo de pastel de chocolate animadamente. Era tan glotona comiendo que había manchado sus deditos y su boca con la cobertura del pastel.
— ¿No vas a comer pastel, Luisa? — preguntó, mirándome con curiosidad infantil después de dar una gran mordida al pastel de chocolate—. Si no te gustó el p