Narrado por Luisa
Me di la vuelta en la cama intentando encontrar una buena posición para acostarme. Aún sentía un leve ardor en mi trasero y una molestia en mi intimidad nada agradable.
Sí, Dominic sin duda había cumplido la promesa que me hizo. Creo que no iba a poder sentarme cómodamente en una silla hoy o, tal vez, por algunos días. Me había dejado hecha un desastre ayer, y no negaba que el hecho de haber perdido mi virginidad anoche aún me sonaba algo surrealista.
Me sacaron de mis pensami