--
Pasé la mano por mi brazo ardido. Y, carajo, cómo odiaba las agujas. Pero prefería tener que ponerme una inyección a quedar embarazada de Dominic en mis plenos dieciséis años. No tengo mente para tener que criar a un hijo tan joven. Ni siquiera tengo una estructura familiar normal. Después de todo, aunque algún día planeara tener un hijo, no sabía cómo podría criar a un niño con buenos principios siendo que mi marido era prácticamente un asesino sádico confeso, ¿y yo? Bueno, ni yo misma sabí