27. ¿Qué demonios ha pasado aquí?
Isabel
Con pasos temblorosos y sintiendo como las arcadas me suben por la garganta, empiezo a acercarme a donde la sangre proviene y en el momento que llego a la parte trasera de la escalera quisiera haberme quedado arriba.
Matteo y Stefan están amontonados allí, como si los hubieran tirado como basura. Sus uniformes están empapados en sangre. Me tiemblan las manos tanto que casi suelto las muletas.
No… no Dios, por favor.
No puedo decir que los conocía demasiado o que fuéramos amigos, pero Ma