Luego de que Zoe dijera aquellas palabras, Robert levantó su teléfono y le dijo a Carlo que un jet estaría esperando por él para llevarlo a Londres. Sin decirle nada, Carlo se presentó en la casa y solo se largó a llorar como un niño al ver a su tío vivo.
Cuando Zoe le contó la verdad de lo que había pasado y lo que ella pensaba hacer, Carlo solo se paró, extendió su mano al frente y le dijo.
«—Mi juramento sigue vigente… aunque sea mi propia familia, juré vengarte, y eso es lo que haré.»
Lu