Al abrir los ojos, lo primero que hace es salir a darle los buenos días a su pequeña, luego regresa para meterse a la ducha, vestirse adecuadamente y esperar para iniciar el día. En medio de su planificación diaria, su asistente llama a su puerta con ansiedad y le abre, como siempre cuidando que no vea nada de lo que hay en el cuarto.
Sale al pasillo porque la nota algo preocupada y le recibe una carpeta con un informe. Comienza a leer y de pronto su rostro se transforma por completo.
—¡¿Qué si