Cuando Robert llega al hospital como si estuviese entrando a un combate ya los médicos los están esperando. Él mismo la toma con mucho cuidado y la deja en la camilla que tienen allí para recibirla, en cuanto la ven segura, corren con ella adentro.
—¡Paciente de veinticinco años, embazada de diez semanas! —grita el paramédico entrando con ella a la sala de urgencia para llamar la atención del doctor. Una de las asistentes reconoce a Zoe de la vez que tuvo el accidente—. ¡Golpe en la pelvis prod