Tras quedarse un rato así, los dos abrazados disfrutando de aquel nuevo inicio, Zoe se remueve y se pone de pie otra vez.
—¿Por qué te mueves? Estábamos bien así —le dice Daryl con una sonrisa.
—Debo guardar mis cosas, no dormiré en una cama llena de ropa —se ríe Zoe.
—Yo te ayudaré, pero no a guardar aquí, sino que para llevar todas tus cosas a mi cuarto —Zoe se queda con la boca abierta mientras él comienza a guardar algunas cosas en la maleta—. Creo que si vamos a darnos una oportunidad debe