Cuando Zoe termina de arreglarse, se mira frente al espejo y queda impresionada de ella misma. Aunque la muerte de su abuelo ha sido reciente, su primo Carlo le dijo que no se dejara morir, que su abuelo no quería eso para ella y pues… sí tenía razón.
Si ella se dejaba hundir en la tristeza, solo iba menospreciar lo que sus padres y su abuelo le enseñaron desde pequeña. Además, el duelo lo llevaba dentro desde hace años, ahora podía hacer lo mismo, mantenerse firme por fuera aunque por dentro e