Zoe no puede creer que tuviera tan mala suerte para que Daryl la encontrara así, no entiende nada de lo que al tipo frente a ella le pasó para hacer algo así.
—Daryl… no es lo que piensas… —se apresura en decir, pero por supuesto que no la escucha.
—¡¿Ah no?! Entonces no te estabas besando con tu amante, ¿verdad?
—¡Yo no lo besé y no es mi amante! —le dice ella con firmeza, pero lo que pasa a continuación le resulta como una bofetada.
—Me siento profundamente ofendido, Zoe —dice el hombre co