Cuando la tarjeta de invitación llega a las manos de Zoe, mira el techo y se deja caer en una silla cerca suyo.
Otra fiesta más, esta vez para celebrar el cumpleaños de la princesa Anabet, como si no fuera suficiente ya tener que verla al menos día por medio allí, haciéndole arrumacos a Daryl y mirándola de manera despectiva.
Lo único que la consuela es que Daryl ya no la deja que lo bese delante de ella, porque en verdad eso sería mucho más humillante. Aquel día dejó que el estar allí, en su