Entro a la habitación, tomo su ropa y se vistió, entro al baño, tomo por sorpresa a Lucía suspendiéndola en brazos y la deposito en la cama.
—Vístete, cariño, tenemos visita.
—¿Qué visitas?
—Creo que la amazona viene por ti. —en ese momento ella se puso a llorar— ¿Qué pasa? —Albert se sentó a la par de ella cubriéndola con la tolla.
—Le he fallado a ella. Está mal lo que he hecho y sentirme bien.
—¿Qué dices, mujer?
—Me siento mal, ella arriesgándose por mí y yo aquí disfrutando lo que ust