Brenda subió al auto cuando su esposo se lo indicó, asegurándose de colocarse el cinturón de seguridad antes de que se pusieran en marcha. Durante el trayecto, notó el silencio profundo que Haidar mantenía. No era común que él estuviera tan callado, y eso despertó su curiosidad. Parecía que algo le estaba afectando, pero no quería arruinar el día con preguntas innecesarias. Quizá todo era un invento de su cabeza.
Al final decidió hablar.
—Estoy muy emocionada por este día. Comprar cosas de beb