Mientras Alexandra dormía, su sueño pronto se tornó en una pesadilla oscura, una recreación vívida de los momentos más dolorosos de su vida. Aquellos recuerdos que llevaba enterrados profundamente en su corazón comenzaron a emerger con fuerza, reviviendo aquel fatídico día que había marcado su alma para siempre.
Alexandra estaba en la cocina de la mansión Abdelaziz cuando sonó el teléfono principal. Con rapidez, atendió la línea, como era su costumbre.
—Familia Abdelaziz, ¿con quién hablo?
—Ale