—¿Hay alguna razón por la que parezcas preocupado? —preguntó Brenda, mirándolo con curiosidad mientras él sostenía el teléfono en sus manos.
Haidar se aclaró la garganta antes de devolverle la mirada.
—¿Por qué lo preguntas?
—Es evidente que algo te está preocupando, y solo quiero saber qué es —insistió ella, con un tono dulce pero firme.
—Jamal no tomó mi llamada. Es bastante raro, casi siempre contesta de inmediato. Probablemente esté ocupado… o no lo sé —respondió Haidar, tratando de restarl