En poco tiempo, Jamal llegó al hospital. Apenas ingresó, un doctor lo recibió con amabilidad, aunque su expresión reflejaba la gravedad del momento.
—Señor Jamal, puede entrar a verla. La señorita Madelaine está consciente, pero debo advertirle que está algo confundida y agotada. Por favor, sea paciente con ella, es importante que no se esfuerce demasiado emocionalmente —explicó el médico, colocando una mano sobre su hombro.
—Gracias, doctor. Haré todo lo que pueda para apoyarla —respondió Jama