Capítulo 52. Elegir para ti.
Juliette Moreau
Me tiemblan las piernas.
Si Aston tiene algo, es palabra. Y la ha cumplido con creces.
¿He podido salir de la habitación? No.
¿Lo he intentado? No tanto.
¿Tengo algo en contra de eso? Quizás, pero mientras yo siga gritando su nombre no puedo decir que me moleste.
Las bragas no han hecho falta, y la ropa que no traje, tampoco. No obstante, eso debe cambiar, porque ni siquiera tengo algo con lo que poder dormir.
Y cambiará en cuanto mi jefe del demonio termine de darme l