Capítulo 143. Tic tac.
Aston Myers
Desde que salí del puerto no he parado de sentir que el corazón se me va a salir del pecho. No quiero pensar demasiado, no quiero prestar atención al hecho de que Juliette está en peligro, en manos de mi padre, porque terminaré perdiendo la cordura.
Conduzco como un loco, pensando en esas últimas palabras de mi maldito progenitor. El tiempo en contra, la amenaza directa, la burla segura.
No sé si los Bianchi vienen detrás, desde que salí no he parado a verificar que ellos me sigue