Capítulo 104. Cicatrices (parte 4)
Aston Myers
Ella da un respingo de inmediato, yo me calmo sintiendo el calor de su carne debajo de mi mano.
Me mira evaluando mi tono, mi expresión, todo. No la culpo. Yo mismo sé que esto no me hace bien, por eso no dejo de tocarla. Ella puede ser mi ancla esta vez.
Sé cómo soy y cómo me he portado con ella en ocasiones. Es evidente que le cuesta creer que no voy a salirle con una de mis estupideces.
Cuando entiende que no voy a pelear ni a cerrarme como almejas, asiente, termina de tragar