— ¡Cariño, al fin llegaste! — Voceo Tabitha muy emocionada.
Ella llevaba varios pedazos de telas en la mano, mientras que había un desastre de muestras y revistas de boda regadas por toda la casa.
— ¿Cuál te parece más lindo?, es superimportante porque es para las servilletas y llevarán las iniciales de nuestros nombres… — Siguió insistiendo Tabitha, sin tener respuesta de su prometido, quien solo entró en el apartamento, ignorándola. — ¡Walter!
Tabitha lo llamó con fuerza, viendo como él si