Nicole se despertó sintiendo un suave y delicado cosquilleo en la espalda desnuda, al abrir los ojos notó la claridad entrando en la habitación, ya había amanecido y debía ser tarde por lo alto que entraban los rayos del sol.
Parecía que había agarrado un sueño muy profundo, pero luego de todo lo sucedido en la fiesta, fue muy difícil tener un plácido dormir, primero porque a pesar de tener la fuerte convicción de que había hecho lo correcto con Tabitha y Walter, en el fondo una pequeña chispa