Mundo ficciónIniciar sesiónEl rugido del motor rompió de golpe el silencio de la madrugada. El automóvil de Alexander salió disparado del estacionamiento mientras los tres vehículos negros aceleraban detrás de ellos, coordinados y feroces. Elena giró la cabeza para mirar por la luneta trasera y sintió cómo la sangre desaparecía de su rostro; aquello no parecía un intento de intimidación ni una simple advertencia. Era u







