Cap. 96: Te conozco mejor que nadie.
Renata entró a la sala con pasos lentos, aún con la respiración agitada por lo ocurrido en el jardín. Su mirada buscó a los niños, y los encontró acurrucados en un rincón del sofá, abrazados. Gertrudis estaba junto a ellos, intentando calmarlos, pero al verla entrar, Chiara se escondió detrás de Dante, mirando a Renata con ojos llenos de miedo.
—¡Tú le pegaste a mi mamá! —gritó Chiara, con su vocecita cargada de indignación y temor—. ¡No tenías derecho!
Renata sintió que algo en su interior se