Cap. 95: No voy a atarte con un papel.
Renata parpadeó varias veces, como si intentara procesar lo que acababa de escuchar. Su corazón latía con fuerza, pero no por la emoción de seguir siendo la esposa de Ángelo, sino por la sospecha que empezaba a formarse en su mente.
—¿Qué estás diciendo? —preguntó, con un tono de incredulidad que rápidamente se convirtió en desconfianza—. ¿Esto es alguna clase de trampa?
Ángelo la miró directamente, su expresión tranquila pero decidida.
—No es una trampa, Renata —respondió con firmeza—. Es la v