Cap. 92: ¿Estás celosa, Renata?
Ángelo giró la cabeza hacia ella, separándose de Marisol casi de inmediato, pero su postura seguía cansada, derrotada.
—Renata… —murmuró, sin saber cómo continuar.
Marisol lo miró, luego a Renata, y se limpió rápidamente las lágrimas con el dorso de la mano.
—Disculpa. No quise interrumpir. Yo… ya me iba. —Se acercó a Ángelo lo besó en la mejilla—, no le digas quién soy —solicitó al oído de él.
Ángelo asintió.
—Cuídate —le dijo.
—Hasta luego señora —se despidió Marisol.
Renata no respondió, per